El día 24 del mes de Kislev del año 5705, (10 de diciembre de 1944) nos reunimos, en el terreno de la calle Martí, los miembros de la Kehilá Nidjei Israel, junto con los miembros del patronato del Colegio Yavne, a fin de colocar la piedra fundamental del edificio que se llamará Colegio Yavne.
El objetivo de la institución es enseñar a los niños de Israel Torá y Mitzvot, sembrando en ellos el amor a los elementos sagrados de nuestra nación.
Esta piedra fundamental se coloca en momentos en que la oscuridad cubre la tierra y las tinieblas a las naciones, en un momento en que las ciudades han quedado desiertas y las casas sin habitantes. En circunstancias en que las casas de estudio de Torá y judaísmo en los países europeos han sido destruidas y sus personas asesinadas. Momentos en que la voz de la Torá ha sido silenciada. Es un tiempo de desgracia para Jacob como nunca antes habíamos tenido.
En este momento en que una parte de nuestro pueblo lucha en una guerra contra sus enemigos, la otra mitad construye y levanta instituciones que puedan cumplir la función de aquellas que fueron arrasadas por el salvaje enemigo.
Que la voz de la Torá se escuche en la tierra de los aztecas, y que Hashem nos envíe todo su bien, su consuelo y sus bendiciones.